Publicado por Comisión de Medios UTP | 2 comentarios

EL HEDOR SE TOMA LA UIS

TOMADO DE:
http://www.semana.com/noticias-opinion-on-line/hedor-toma-uis/124212.aspx

Por Alejandra Azuero

OPINIÓN

El rector de esta universidad pública es sospechoso de complicidad con los paramilitares, y haber ordenado espiar ilegalmente a los estudiantes.

Miércoles 20 Mayo 2009

Hace unos días se supo que los hedores del espionaje ilegal llegaron con fuerza, esta vez desde la Universidad Industrial de Santander. En una grabación divulgada por el periódico Vanguardia Liberal de Bucaramanga, el rector de la UIS, Jaime Alberto Camacho Pico, recibió en su oficina la llamada de un supuesto paramilitar – alias Felix. Durante la conversación telefónica (que dura unos 20 minutos), Felix le solicita al rector que le ayude con una lista de estudiantes, profesores y personal administrativo que “no esté colaborando y que estén siguiendo pasos de izquierda”. El objetivo, adelantar lo que Felix denominó un “plan pistola” en contra de estas personas.

Desde ese momento las cosas empiezan a complicarse para Camacho, quien reconoce que él mismo grabó esa conversación en mayo de 2007, supuestamente después de haber denunciado una llamada anterior ante las fuerzas de inteligencia del Estado. Según la versión del rector, fueron funcionarios del Estado quienes le habrían recomendado grabar la conversación en caso de recibir una nueva llamada del supuesto paramilitar.

No obstante, lo dicho por Camacho no concuerda con sus declaraciones para Vanguardia Liberal, pues según él, solamente hasta el lunes pasado solicitó a las autoridades abrir una investigación penal. No queda claro entonces por qué se demoró dos años en denunciar los hechos ante la Fiscalía, cuando supuestamente había reportado la conversación en 2007.

Hasta hoy ningún ente investigativo o de inteligencia ha confirmado la versión del rector, ni tampoco se conoce de la investigación judicial que habría tenido que iniciarse si Camacho efectivamente hubiera denunciado los hechos ante las autoridades.

Sin embargo, la cosa no queda ahí. Tan sólo dos días después de conocerse la grabación, el equipo de periodistas del área de comunicaciones y televisión de la UIS hizo públicas las intenciones de un grupo de directivos de la institución – incluido el rector – para que grabaran a los estudiantes que participaban en disturbios, manifestaciones y reuniones informativas. El objetivo, utilizar este material para judicializar a los estudiantes involucrados. No obstante, el equipo de periodistas, encabezado por Johanna Delgado y Mario Mantilla, se negó rotundamente a adelantar estas acciones, hasta que él y su equipo fueron obligados a esconderse en carros a la entrada de la UIS para filmar a aquellos estudiantes que intentaran cerrar la universidad.

El resultado de este pulso entre los directivos de la universidad, por un lado, y el equipo de comunicaciones, por el otro, fue la decisión unilateral de no renovar los contratos del equipo de Tele UIS para el año 2009. Aún así, el rector insistió en que dicha decisión no tenía nada que ver con los hechos aquí descritos, sino que tenía como fundamento otras razones, las cuales todavía se desconocen.

En medio del escándalo que ha desatado la divulgación de estos hechos, la indignación de los estudiantes y profesores de la institución se ha hecho sentir. La universidad ha sido cerrada y varios sectores estudiantiles han pedido la cabeza del rector.

Sin embargo, Colombia parece el país de Santa Marta, santa de los imposibles. Pues imposible parece que en medio de semejante crisis institucional Camacho insista en ser reelegido como rector, y además se le haya ocurrido irse de vacaciones para escapar a la ola de hedores desatada por él mismo. ¿Cómo es posible que a pesar de que la evidencia pone al rector de una universidad pública como sospechoso de actuar en complicidad con los paramilitares, y de dar órdenes para espiar ilegalmente a los estudiantes usando a los empleados y los recursos de la institución, este haya decidido seguir ejerciendo sus funciones mientras se realizan las investigaciones?

Lo que debería hacer es tomarse unas vacaciones sin retorno y presentar su carta de renuncia. Por mucho menos el presidente Richard Nixon renunció a la presidencia de los Estados Unidos.

Pero ahí está el punto. ¿Cómo pedirle a un funcionario público que asuma la responsabilidad personal frente a las órdenes de espionaje de las directivas de la institución que él mismo dirige, cuando todavía seguimos esperando que el Presidente Uribe responda públicamente por su responsabilidad política junto con la de otros altos funcionarios del gobierno en las órdenes que dieron lugar a las “chuzadas” del DAS?

Los hechos son graves. Camacho sí habló con los paramilitares, aún cuando niega haber cooperado con ellos. Además desde la cúpula mayor de la UIS había instrucciones de espiar a los estudiantes para intentar identificar a quienes se manifiestan políticamente dentro de la universidad. Por lo tanto, si el rector no estaba colaborando con los paramilitares, ¿por qué hacer espionaje clandestino dentro de la universidad? ¿Acaso es que Camacho tenía planes de llevar esos videos a la Fiscalía y pedir personalmente que se abrieran las investigaciones?

Sabe muy mal este episodio porque también recuerda lo sucedido con Noguera, ex director del DAS, quien según lo acusó la Fiscalía, dio información sobre sindicalistas a los grupos paramilitares para que estos, a su turno, pudieran implementar su “plan pistola”. En ambos casos, el uso de información ilegalmente recogida para perseguir a grupos o personas, coincide con acciones que son propias de regímenes policíacos y antidemocráticos.

En este contexto, es difícil no preguntarse en manos de quien se encuentran los videos grabados por Tele UIS, pues probablemente eso ayudaría a esclarecer quiénes se encuentran detrás de las órdenes de espionaje. Porque si de algo no cabe duda en esta historia, es que el rector, el vicerrector y la secretaria general de la universidad no estaban actuando por iniciativa propia. Al fin y al cabo, en este país son muchos los que comparten con el Presidente Uribe la férrea convicción de que los estudiantes no son otra cosa que terroristas disfrazados de civil.

Esperemos que en medio de la hediondez generalizada, al menos en la UIS comiencen a rodar cabezas.

2 comentarios:

  1. Camacho, renuncie ya!!!

    Claro, la UTP no es ajena a esta problemática.

    En nuestra universidad puede avecinarse una tragedia porque el Rector Luis Enrique Arango, semestre tras semestre, permite que "desmovilizados" de las Autodefensas se matriculen aquí.

    Usted señor Rector nos está trayendo el conflicto armado a nuestro campus, usted señor Rector y su administración serán responsables si a algún miembro de la comunidad universitaria le pasa algo por culpa de su permisividad irresponsable.

    ¡Exigimos protección a nuestras vidas! ¡Exigimos que se cree un comité institucional de derechos humanos en la UTP!

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  2. CEA Jaime Alfonso Acostamayo 26, 2009 8:03 p.m.

    http://univalleactiva.blogspot.com/2009/05/comunicado-la-opinion-publica_26.html

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