Publicado por Comisión de Medios UTP | 2 comentarios

Si defiendes la universidad pública ¡NOOO VOTES POR MOCKUS!

“Sin mástica no hay mística”
Autor: DUBERNEY GALVIS CARDONA
Creada: abril 12 de 2010
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Avanza la campaña presidencial y con ella el repunte en las encuestas del partido verde, lo cual ha llevado a propios y extraños a guardar silencio acerca de la verdadera esencia de la agrupación política, y no falta los que han apelado al lamentable mal de Parkinson del candidato girasol para sacar provecho del asunto, como también pululan quienes utilizan el hecho patológico para estimular el índice de distracción masiva con la noticia; pero a la par germinan análisis serios y acertados, realizados por quienes en una actitud valerosa -basados en hechos concretos- no olvidan el carácter absolutista y la degradación que heredarán los uribistas o conservadores en caso de llegar a la presidencia, lo hacen sin ceder ante el coqueteo mediático de afirmar que el voto de opinión lo recogen quienes en la práctica, no en el estilo, desarrollan las mismas políticas de entregar los intereses nacionales en beneficio de los extranjeros.
Mientras tanto palabras como: “nada les parece bueno, socialistas, egoístas, comunistas, izquierdistas,  sabelotodo, malos perdedores…” hacen parte de la abundante sarta de agresivas, insultantes e infundadas opiniones manifestadas por varios de quienes apoyan la formula verde al momento de conocer las críticas de sus contradictores; sin embargo, a excepción de los pocos que afirman esto porque simpatizan a cabalidad con el dogma neoliberal, nadie refuta lo expuesto sobre las alzas de las tarifas de los servicios públicos, ni los niveles de desempleo, la privatización de la educación, la persecución a los trabajadores de la salud, la venta de las empresas públicas; al igual que poco o nada discuten sobre el embellecimiento físico de la capital, requerido en los proyectos de “Visión Ciudad” para atraer la inversión extranjera, todos estos, hechos ocurridos en la administración del hoy aspirante a la presidencia de la república; tampoco hablan que ante las justas protestas de los estudiantes, el hombre de la academia dijera “me orino en sus protestas”.
De manera que en muchos de los casos, llamar a apoyar a Mockus, corresponde a una actitud dolosa o culposa  frente a posturas neoliberales, consistentes en anteponer la forma sobre el contenido, es decir; hacer ver como si los problemas del país fuera que los candidatos no regalaran el dinero que invirtieron en su campaña, no se disfrazaron de superhéroe para promover una iniciativa ciudadana, o ante la falta de argumentos no pelaron sus nalgas a los estudiantes, y cuando subieron los impuestos omitieron salir a anunciarlo en bicicleta, formas conjuntas, cuyo aspecto reconocible es el carácter civil, pero en lo referente a contenido procedieron en contra de los menos favorecidos, no resolvieron los problemas de salud a los bogotanos, tampoco impidieron la reducción del consumo de leche en los hogares pobres, el alto costo de las matrículas a los estudiantes, ni evitaron que cientos de pequeños propietarios e inversionistas locales fueran excluidos de participar y decidir en los proyectos de transporte masivo, y mucho menos que las mayorías de familias bogotanas dejaran de cubrir las necesidades mínimas de vida digna para alcanzar a pagar las facturas de los servicios públicos que para el caso del agua, en el estrato uno, padecieron incrementos superiores al 140%.
En la otra orilla, quienes opinan desde la lógica científica de la acumulación del conocimiento, también podrían afirmar, que en el ex alcalde Mockus uno puede encontrar representada aquella vieja y célebre frase de la academia “muy buen hijo, pero muy mal artista” pues temas como la paz, la democracia, el desarrollo, la soberanía, entre otros, son difíciles de conseguir sin lo primero; pero imposibles de ejecutar si la obra va en contra vía de lo segundo. Ahora bien, muchos demócratas tendrán la opción de votar para cambiar el chofer del bus, así éste continúe evidenciando regresivos quebrantos estructurales como ocurriría con una eventual elección de Antanas, o puede suceder que los electores perciban el sofisma y comprueben que el problema es todo el vehículo, el cual; a diferencia de lo ocurrido en el último film de James Cameron, no funciona por la introspección del jinete con su avatar, sino por el correcto engranaje de cada una de las piezas de producción que permitan que el bus progrese en todos los aspectos, sin depender del estilo de un piloto.
- “Sin mástica no hay mística”– corearía yo.
Por: Duberney Galvis Cardona, estudiante de la Universidad Tecnológica de Pereira.

TOMADO DE:
REVISTA SEMANA

2 comentarios:

  1. Me convenció!!!!

    Santos presidente!!!!

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  2. Excelente, "entonces no votemos por nadie, y que el país lo muevan lo lideres estudiantiles"

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