UTP militarizada, estudiantes en la calle
¡Ánimo muchachos que nada se ha perdido!
Ante la justicia de las demandas de un movimiento estudiantil se responde con distractores violentos que lo que persiguen es borrar, desdibujar, desvirtuar, y perder el foco de lo que está en juego: la construcción de un proyecto de reforma universitaria democrática.
Lo que éste conflicto sobre la reforma a la Ley 30, propuesta por el gobierno, y objetada por los estudiantes, ha puesto en evidencia es:
La no viabilidad de políticas neoliberales en la educación y la salud con ánimo de lucro.
Una generación de jóvenes atravesada por la precarización laboral de su futuro que se levanta “indignada”, en diversos sitios del planeta contra la mercantilización de la vida, de la educación, de la salud.
Su levantamiento responde a una lucha que nadie parece darla por ellos, por su presente y por su futuro.
Estos jóvenes confrontan la injusticia de nuestros tiempos actuales, con formatos simbólicos que ponen en escena la “carnavalización” de las políticas públicas.
Cuando estos nuevos lenguajes que llaman al despertar, al amor por la universidad como bien público y como derecho ciudadano empiezan a penetrar en la sociedad y se inicia la comprensión de su movimiento y que este puede conducir a que la sociedad lo apropie y le asigne el lugar que le corresponde en la problemática del país, suceden hechos atípicos; justamente en ese momento y como freno a ese ascenso aparecen improvisadamente y de manera “inexplicable” y “extraña” hechos violentos que consiguen criminalizar la protesta y desorientar a una sociedad ya de por sí bastante desorientada y resignada.
A una sociedad que desconoce lo dramático de los efectos de una ley que desfinancia la educación pública por parte del Estado y que solamente posibilitará el ingreso de sus hijos por medio del endeudamiento financiero y la consiguiente usura bancaria, se le imponen por fuerzas extrauniversitarias y anarquizantes la violencia que han precisamente rechazado en sus “perfomances” y “acciones simbólicas”. Estas fuerzas irrumpen en el “campus universitario” con artefactos explosivos, autobuses en llamas, vidrios rotos y la consecuente policialización de la universidad.
Resultado de esta nueva situación: aislamiento del movimiento universitario, condena por la ciudadanía, criminalización de la protesta.
Ante esta situación la Asamblea de Profesores reunida el día 25 de octubre en el auditorio Jorge Roa Martínez considera:
- Identificarse con la justicia del movimiento universitario colombiano, por una reforma que sea democrática, que recoja la participación y las observaciones de toda la sociedad.
- Reconocer la manera simbólica que los estudiantes han utilizada para difundir y movilizar las razones de esta lucha. No ha sido el lenguaje de la piedra, ni el lenguaje de la papa bomba lo que dominado en estas semanas, sino el lenguaje, las reuniones, las discusiones, la festividad.
- Rechazamos la militarización de la universidad, pero además se hace un llamado al diálogo y al aislamiento de expresiones violentas que solo buscan una universidad separada y extrañada del contexto social.
- Hay evidencia de que entre los detenidos la mayoría son personas ajenas a la universidad. Como académicos y ante la evidencia de unas acciones violentas infiltradas por intereses bastante turbios consideramos que el peligro no son los estudiantes, ni sus demandas, no es el movimiento universitario, sino el uso de la fuerza a nombre del Estado y de la seguridad para acallar lo que se quiere verdaderamente sepultar: el derecho a la educación. El problema central es la ley 30. Lo que pasó el día lunes 24 de octubre hace parte de una cadena de hechos orquestados con un manejo sospechoso de la información: cilindros, material explosivo, rumores sobre la presencia de personas sospechosas.
Ante esta situación, que es de toda la nación y no solo de Pereira, llamamos a la continuación del diálogo, que es precisamente la esencia de una educación superior y libre.
Rechazamos la presunción de la cancelación del segundo semestre académico de 2011 porque de este hecho se derivan consecuencias como: la situación denigrante en la que han ubicado al 75% de los profesores de la universidad, que trabajan bajo la modalidad de contratos transitorios implementados por la insuficiencia de presupuesto estatal. Este tipo de exuberancia en los profesores precarios obedece a una gestión que respondió a unas políticas de ampliación de cobertura sin recursos adecuados, descargando la existencia de la universidad sobre la precariedad y el desprecio por la dignidad de los educadores y los profesionales del país. En una ciudad dominada por altas cifras de desempleo se adiciona la existencia de 850 docentes universitarios al borde de no tener salarios, ni navidad. No puede ser los paganinis de la crisis.
Se rechaza cualquier tipo de amenazas contra estudiantes, contra directivos pero también contra los profesores que abocados entre la espada y la pared dictan clase en algún garaje o área social de un complejo residencial.
Por último llamamos a la dirección de la universidad para que se pronuncie de la manera más ecuánime pues lo que deseamos es que todos los estamentos de la universidad hagan parte de la reforma universitaria y su debate.
POR UNA UNIVERSIDAD ABIERTA, DEMOCRÁTICA Y PÚBLICA
ASAMBLEA DE PROFESORES UTP
Octubre 25 de 2011
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Marcha por la reforma de la educación, este miércoles en Medellín.
Foto: David Sánchez / EL TIEMPO
A pesar de que el presidente Juan Manuel Santos les pidió a los estudiantes volver a clases cuanto antes, estos le respondieron que no solo que el paro continuará en las 32 universidades públicas y dos privadas que se unieron al cese de actividades (Santiago de Cali e Inca), sino que el 13 de noviembre comienza la construcción de la propuesta.
Afirmaron que pedir el retiro del proyecto del Gobierno no constituye una intransigencia, pues consideran que esta es una oportunidad histórica para reformar de la mejor manera la educación superior que le espera a próximas generaciones. Y que si el afán es el incremento de recursos, esto se puede lograr por medio de una adición presupuestal, sin necesidad del proyecto de ley.
"Entendemos la situación del riesgo de la cancelación del semestre y lo evaluamos como daños colaterales. Estamos luchando por un interés general, de manera que no se trata de pasar o no el semestre sino de que estamos jugándonos el futuro de la educación", afirma Juan Sebastián López, representante estudiantil ante el Consejo Superior de la U. Externado y miembro de la Mesa Amplia Estudiantil (Mane).
En rueda de prensa, los líderes universitarios presentaron un programa mínimo de lo que ellos conciben como educación superior entendida como derecho y no como servicio público.
Para que las universidades públicas tengan más recursos plantearon acabar con las exenciones tributarias a las multinacionales que, dicen, suman 9 billones al año. "Un planteamiento es que les den el 10 por ciento de estos recursos a las universidades, lo cual subsanaría el déficit de 700 mil millones que actualmente tienen", dijo el líder estudiantil Juan Sebastián López.
En la actualidad por cada 80 pesos que se destinan para pagar la deuda externa, 1 va a las universidades públicas, los estudiantes piden replantear este esquema para aumentar los recursos en las instituciones.
Otra propuesta es que el Gobierno invierta la proporción en la forma como destina los dineros a las instituciones. Del billón 400 mil millones de pesos que les entrarían el primer año, dicen, 1 billón es para créditos y el resto para base presupuestal. "Hay que replantear este subsidio a la demanda y en lugar de invertir en créditos girarles la plata a las universidades", afirma López.
El 3 de noviembre, dijo Sergio Fernández, vocero nacional de la Organización Colombiana de Estudiantes, citaron a un debate público al cual invitaron a la ministra de Educación, María Fernanda Campo, al viceministro Javier Botero Álvarez y al presidente Juan Manuel Santos para conversar sobre el proyecto de reforma.
Estas son otras de sus propuestas
- Crear universidades públicas para cumplir con la meta de cobertura (95 mil cupos). Dicen que se necesitarían al menos unas tres nuevas.
- Financiar los planes de inversión de las instituciones sin condicionamientos.
- Subsidiar los almuerzos.
- Tener mayor representación en los Consejos Superiores, que están conformados por 17 miembros. Pasar de un estudiante a seis o siete.
- Replantear la forma como se construyen los exámenes Saber Pro pues, dicen, estos están orientando los contenidos académicos de las universidades y es una forma de lesionar la autonomía universitaria.
- Subsidio a la oferta y no a la demanda. Invertir menos en créditos y garantizar más recursos para contratar nuevos docentes y mejorar la infraestructura de las universidades.
¿Cómo se pierde el semestre académico?
Los consejos superiores y académicos son los que determinan la pérdida de un semestre o asignaturas. José Domingo Garzón, Rector (e) de la Universidad Pedagógica Nacional, afirma que un semestre se puede perder con un 20 por ciento de faltas. "Llevan tres semanas en paro y están en ese margen del 20 por ciento... para no perderlo, tendría que volver a clases la próxima semana", dice.
Pero si el estudiante ha asistido a unas asignaturas y a otras no, ya no se perdería la totalidad del semestre sino ciertos cursos. Y, dice Garzón, tendrían que haber faltado el 20 por ciento del tiempo en estas asignaturas.
"En algunos casos, las facultades no han estado todo el tiempo paradas y se han mantenido algunas asignaturas y estas particularidades hay que estudiarlas", agrega. "No cancelamos semestres, solo actuamos como notarios en el momento en que no podemos dar fe de que el curso ha sido correctamente llevado y es cuando se declara invalido. No cerramos todo el semestre, hacemos análisis curso por curso, cuánto se hizo y se logró y si hay que hacer refuerzos o adiciones", explica el rector de la Universidad Nacional, Moisés Wasserman.
REDACCIÓN VIDA DE HOY
TOMADO DE:
El Tiempo
El Comité Permanente por la Defensa de los derechos Humanos y Las Organizaciones Sociales abajo firmantes, denunciamos ante la comunidad nacional e internacional y organizaciones hermanas, la grave situación de violaciones a los Derechos Humanos en la Universidad Tecnológica. Desde hace varias semanas los estudiantes de la UTP adelantan un justo cese de actividades por la defensa de la educación pública, contra la ley 30 y la propuesta de reforma de la misma presentada por la Ministra al parlamento colombiano.
Está lucha es parte de la que adelantan la mayoría de las universidades públicas del país, contra la propuesta neoliberal que pretende privatizar la educación superior, similar a lo que se hizo con la salud. Es claro que este proyecto de ley es un atentado al derecho universal de la educación.
Queremos señalar que la UTP se convirtió en el modelo a seguir dentro del contexto privatizador, de la llamada educación mixta con la apertura de programas especiales cobrados en las condiciones de la universidad privada. Está concepción privatizadora ha generado una elite local que ha recurrido a todos los extremos para conservar el poder, sobre el proceso privatizador.
Desde hace varios años los trabajadores, estudiantes y docentes de la UTP, viven procesos de violaciones de sus derechos humanos, son frecuentes las amenazas, intimidaciones y estigmatizaciones provenientes de estructuras administrativas, organismos de seguridad y grupos paramilitares y que en numerosas oportunidades se ha puesto en conocimiento de las autoridades pertinentes, sin que hasta la fecha se halla dado solución a estas violaciones a los derechos humanos. Recordamos que el Sistema de Alertas Tempranas de la Defensoría del Pueblo en su Informe Riesgo 023 de noviembre de 2009 señala el riesgo y la vulnerabilidad de la comunidad universitaria, por las presiones a que han sido sometidos.
Frente a los graves hechos sucedidos el 24 de octubre del presente año manifestamos lo siguiente:
Que desde tiempo atrás las organizaciones de derechos humanos hemos venido acompañando las justas reivindicaciones de trabajadores, estudiantes y docentes frente a las múltiples violaciones a los derechos fundamentales de la comunidad universitaria.
HECHOS
El día lunes 24 en las horas de la mañana fue retenida una buseta de servicio público al frente de la faculta de Ciencias de la Salud, por desconocidos, con la presencia a escasos 100 metros de unidades policivas; posteriormente fue trasladada al frente de la portería de la facultad de Ciencias Ambientales donde fue incinerada en horas de la tarde. Este mismo grupo se dedico a destruir bienes de la universidad y agredir algunos estudiantes incluyendo a un periodista de RCN que estaba en los predios de la universidad. Cumplida sus acciones de daño y sabotaje, estas personas se retiraron de la universidad sin ser interceptados por la policía que se encontraba en el lugar, posteriormente la policía ingresa al campus universitario reteniendo y agrediendo a los estudiantes que encontraban a su paso y haciendo a la vez uso de armas de fuego que están prohibidas en el control de multitudes.
De acuerdo con el comunicado de la coordinadora estudiantil, “ El movimiento estudiantil no planeó, ejecutó, participó ni tuvo conocimiento previo de los hechos ocurridos en el Campus Universitario… La Coordinadora estudiantil rechaza cualquier tipo de agresión en contra de la comunidad universitaria, en especial de la comunidad estudiantil venga de donde venga” en el mismo comunicado se señala como desde días atrás se venían presentando “presencia constante de personas ajenas a la universidad, hostigando, fotografiando, tomando nota y vigilando los diferentes espacios de los estudiantes siendo estas acciones recrudecidas en el trascurso de la última semana, con el sospechoso llamado de evacuación para el personal administrativo, hecho por el rector el día 18 de octubre en una universidad en calma…. Agravando la situación la presencia que hizo el ESMAT con sus tanquetas a las afueras de la universidad sin existir ningún tipo de alteración dentro del campus universitario hasta ese momento. Además los medios de comunicación relataban a esas mismas horas “fuertes enfrentamientos en la UTP”, con una universidad a esas horas en calma”.
En el comunicado público de la Asamblea de profesores de la UTP fechado el 25 de octubre, los docentes señalan “Ante la Justicia de las demandas de un movimiento estudiantil se responde con distractores violentos que lo que persiguen es borrar, desdibujar, desvirtuar y perder el foco de lo que está en juego: La construcción de un proyecto de reforma universitaria democrática…. Buscando el aislamiento universitario, la condena por la ciudadanía y la criminalización de la protesta”.
La asamblea de profesores considero:
- Identificarse con la justicia del movimiento universitario colombiano, por una reforma que sea democrática que recoja la participación y las observaciones de toda la sociedad.
- Reconocer la manera simbólica que los estudiantes han utilizado para difundir y movilizar las razones de esta lucha. No ha sido el lenguaje de la piedra, ni el lenguaje de la papa bomba lo que ha dominado está semana, sino el lenguaje, las reuniones, las discusiones, la festividad.
- Rechazamos la militarización de la universidad, pero además se hace un llamado al diálogo y al aislamiento de expresiones violentas que solo buscan una universidad separada y extrañada del contexto social…. Lo que pasó el día 24 de octubre hace parte de una cadena de hechos orquestados con un manejo sospechoso de la información: cilindros, material explosivo, rumores sobre la presencia de personas sospechosas”
Reconociendo todo lo anterior las organizaciones de Derechos Humanos, considerando los antecedentes de amenazas e intimidaciones que llevó a la realización de una reunión por intermedio de la Procuraduría Regional el 21 de mayo de 2010 con la presencia de los organismos de seguridad, la Defensoría del Pueblo, el rector de la UTP, la Personería y las organizaciones de derechos humanos, reunión donde se evidenció la presencia del paramilitarismo en la universidad. Donde el rector de la universidad, el Coronel, Penilla reconocieron la presencia del grupo paramilitar Cordillera, según acta que reposa en la Procuraduría.
Consideramos que esas mismas fuerzas son las que han protagonizado los hechos del 24 de octubre prestándole los servicios al Estado, tratando de ilegalizar al movimiento estudiantil, para que sea ilegitimado y estigmatizado generando una cortina de humo frente a los escándalos de corrupción por parte de la administración de la universidad y criminalizando la justa lucha de los estudiantes.
Convocamos a las organizaciones populares y sociales a la defensa del derecho universal de la educación y al apoyo de la lucha que adelanta la comunidad universitaria, condenando la ley 30 y la propuesta de modificación presentada ante el parlamento colombiano.
Exigimos el no cierre de la universidad, el respeto a los derechos de los trabajadores docentes y alumnos y la ampliación del debate con la participación de la comunidad en general por la construcción de una universidad abierta democrática y publica.
Cordialmente
COMITÉ PERMANENTE PARA LA DEFENSA DE LOS DERECHOS HUMANOS
SUBDIRECTIVA CUT
SINDICATO DE EDUCADORES
SINTRAEMDES
SINALTRAINAL
CORPORACION PAES
CORPORACION SOCIAL DAME TU MANO
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Pereira, Octubre 27 de 2011
Resolución 2450 del 25 de octubre de 2011, por medio de la cual se suspenden actividades académicas en el campus universitario.
Resolución 2450
(25 de octubre de 2011)
Por medio de la cual se suspenden actividades académicas en el campus universitario.
El Rector de la Universidad Tecnológica de Pereira, en uso de sus atribuciones legales y
C O N S I D E R A N D O
Que se han presentados graves alteraciones del orden público en el campus universitario y las vías públicas aledañas al mismo.
Que no existen condiciones objetivas que permitan garantizar la seguridad e integridad física de los miembros de la comunidad universitaria.
Que es deber del rector tomar las previsiones administrativas necesarias para preservar la seguridad del campus universitario y su comunidad.
Que el Consejo Superior se reunirá el próximo jueves 27 de octubre y allí se tomarán las decisiones que las actuales circunstancias aconsejan.
R E S U E L V E
Artículo Primero: A partir de la fecha y de modo indefinido se suspenden todas las actividades académicas en el campus de la julita que impliquen actividades con los estudiantes y en consecuencia todos los estudiantes deberán abstenerse de concurrir al campus universitario por razones de seguridad.
Artículo Segundo: Las actividades académicas y administrativas que no impliquen la presencia de estudiantes en el campus de la julita continuarán desarrollándose mientras las circunstancias lo permitan.
Artículo Tercero: Las decisiones a que se refiere este acto se mantendrán y serán complementadas y ajustadas de acuerdo a las decisiones del Consejo Superior dentro de su competencia.
Artículo Cuarto: La presente resolución rige a partir de la fecha de su expedición.
Comuníquese y cúmplase
Dada en Pereira a los veinticinco días del mes de octubre de dos mil once.
Luis Enrique Arango Jiménez
Rector
TOMADO DE:
Campus Informa
Los estudiantes se enfrentan con unos descerebrados que van a quemar una buseta y la prensa dice jubilosa: “estudiantes queman bus de servicio público”.
Los estudiantes se manifiestan durante dos meses –no son cientos, son miles- de manera pacífica pero contundente. Entre 7 mil personas parece imposible controlar los ánimos y aún así no hay incidentes; pero menos de diez imbéciles arman un alboroto en treinta minutos y la prensa acusa a los “violentos” y “dañinos” estudiantes, todos sin distinción. 7 mil no valen defendiendo sus ideas. 7 arrojando injurias son noticia nacional.
Si como dicen, es cierto que esos pedazos de criminales que quemaron un bus pretendían incendiar la biblioteca de la Universidad, parece estar claro que no eran estudiantes: eran criminales, inquisidores, policías por más señas, metiendo m!3%$a y carroña donde no ha podido hacerlo ni la intimidación del Estado ni las presiones de la rectoría. Matando el movimiento desde adentro, enlodándolo en el crimen para que la gente lo condene y lo abandone.
Porque un estudiante jamás incendiaría una biblioteca. Jamás.
Yo no me creo esa fábula y espero que ustedes tampoco: en dos meses de movilización no ha habido violencia y había un acuerdo implícito dentro del Movimiento para así fuera, potenciando que mucha gente pudiera sumarse, apoyar desde su posición y perspectiva. Es poco menos que intencionado –mal intencionado- que unos desconocidos protagonicen un hecho sumamente bochornoso y escandaloso, sin mayores argumentos ni pretextos, en contra de los mismos activistas estudiantiles presentes, agrediendo a varios de los compañeros que han participado profusamente dentro de las movilizaciones. Es sumamente llamativo que luego los medios de comunicación, el rector que se encontraba en Bogotá (presuntamente respondiendo a líos jurídicos por los dineros que ha robado con Alma Mater) y los mandos policiales salgan a vociferar medidas de fuerza y mesura para “controlar” la situación. Una situación que hasta ayer a medio día estaba en perfecto control de los universitarios: la protesta pacífica de las mayorías estudiantiles que se negaban a recibir clases.
Los responsables de esta acción, conscientemente o no, acaban de hacer el trabajo que dos meses de intimidaciones y presiones desde la administración no lograron. Acaban de romper el Movimiento desde adentro, quemándolo con la desconfianza, mezclando la protesta social con la ignominia.
No nos representan y lo saben. Acaban de escribir una página más en la historia universal de la infamia.